ATENCIÓN: todo lo que a continuación se explica no es un manual a seguir a rajatabla, no vale para todos los perros ni es un "decálogo de adiestramiento". Tan solo reúne mis experiencias particulares, con mis perros y los de mis amistades. A mí me ha sido útil, si también lo es para ti, estupendo. En caso contrario, sigue la filosofía "si el método no funciona, cámbialo".
ALGUNOS DATOS Para empezar deberíamos
conocer y memorizar las cualidades más destacadas de esta raza
(¿es
el siberian tu perro?), y con ellas en mente, empezar
a "modelar" a nuestro cachorro desde el primer día,
por pequeño que sea. Si esperamos demasiado, habrá adquirido
una serie de hábitos y costumbres difíciles de modificar,
ya que él aprende desde el primer día AUNQUE NOSOTROS
NO LE ENSEÑEMOS NADA. Ya que esto va a ser así, por que
no ser nosotros los que le enseñemos lo que se espera de él,
antes de que decida esto por su cuenta ? La edad ideal para llevar
el cachorro a casa es a las 12 semanas (10 como muy pronto), por varios
motivos: a) Ya está totalmente
vacunado, podrá salir a la calle desde el primer momento, facilitándonos
su educación para ser limpio y su sociabilización. b) El tiempo que pase con
su madre y hermanos (y de modo ideal, con su padre u otros machos adultos)
es muy valioso, fundamental para ahorrarnos trabajo: lo que le explique
su madre lo aprenderá en seguida, y no tendremos que explicárselo
nosotros (reconocer señales de amenaza/gruñidos, no manchar
cerca del lugar de comida/sueño, jugar con cierta moderación,
no morder con fuerza, etc.). Ya tenemos una idea clara
de lo que queremos que nuestro cachorro haga y de lo que no debe hacer,
verdad ? Bien, pues es hora de hablar idiomas. Uno de los principales
motivos de desobediencia en muchos perros es sencillamente que no saben
lo que tiene que hacer, pues nadie se lo ha explicado. La gente se queda
con lo de que es tan listo que entiende todo lo que le digo. Cruel error.
El perro no entiende nuestro idioma, y pedirle que se ponga a nuestro
nivel no es justo, ya que se supone que la parte más lista de
la pareja somos nosotros, no ? Con el tiempo aprenderá a reconocer
vocabulario, gestos, señas, etc. que le indiquen lo que esperamos
de él, pero al principio somos nosotros los que debemos hablar
en su idioma. Eso hará que el aprendizaje sea rápido y
sencillo, y los progresos de nuestro cachorro nos animarán a
enseñarle más cosas. 1.-Recompensarle por su
obediencia. "No" es una palabra que indica algo (nunca
un castigo: no podemos castigar a alguien por hacer algo que no sabe
que está prohibido), si el perro la obedece, debemos hacerle
saber que lo está haciendo bien, o sea, confirmar. Al principio
hemos de ser efusivos (golosinas, un juguete, caricias), la filosofía
general de toda su educación es que estar a nuestro lado es agradable,
y que obedecernos es divertido. Si no es así, optará por
evitarnos, y se saldrá con la suya. 2.-Tras las felicitaciones,
debemos canalizar su actitud hacia otra cosa, para que se olvide de
aquello que estaba haciendo "mal", o lo repetirá en
segundos. Por ejemplo: el cachorrito está mordiendo la pata de
la silla. Le decimos "no", lo deja y nos mira. Si nos quedamos
tal cual, seguirá mordiendo la pata. Felicitamos (para recibir
nuestra atención ya se ha separado algo de la silla), y a continuación
canalizamos, ofreciendo algo para morder que sí sea permitido
(un peluche, mismamente), y a ser posible jugando nosotros también.
Entre morder la pata de la silla, y jugar a morder con nosotros, créeme,
prefiere lo segundo. Se ha olvidado por completo de la silla en cuestión. Esto hay que repetirlo con
todo. Cansado, verdad ? Pues nadie dijo que vivir con un husky fuera
fácil. Con cachorros especialmente duros (jerarquía),
el gruñido puede no ser suficiente, y debemos pasar a la "agresión",
que en este caso consistirá en sujetar al cachorro de la piel
del cuello y zarandearlo suavemente hasta que cesa en su empeño.
No tengas miedo, su madre lo maneja así, y es mucho más
práctico y comprensible para él que el clásico
"cachete" (que puede incluso ser interpretado como un juego
en vez de como un correctivo). En perros muy sumisos, un ligero gruñido
basta para inhibirlo, de modo que en estos primeros días evaluaremos
sus reacciones cuidadosamente para ajustar la intensidad de nuestro
manejo a su carácter: si el perro es duro, debemos ser enérgicos
(que no violentos), o nos ignorará, y si es sumiso hay que ir
con pies de plomo, si nos pasamos nos tendrá miedo. Existen muchos métodos
para este aprendizaje, y unos van mejor que otros. La clave para que
funcionen es similar a todo lo que le queramos enseñar en el
futuro: el momento exacto (premiar o regañar fuera de contexto,
y es una cuestión de segundos, confunde al animal y a menudo
desencadena comportamientos extraños), y utilizar sus instintos
a nuestro favor. Periódicos:
es muy frecuente su uso, y el cachorro lo entiende fácilmente.
Esperamos a que haga pis (lo hará en cuanto lleve una hora en
casa, seguro). Humedecemos una hoja en ese pis, y la colocamos, junto
a más hojas, en el lugar seleccionado. Ese sitio debe estar alejado
del sitio donde el cachorro duerme y come, o no lo utilizará.
Cuando vaya a orinar de nuevo (en seguida aprendemos a reconocer el
momento por su olfateo, como si buscara algo, en concreto, busca el
olor de la vez anterior), le cogemos en brazos rápidamente y
le llevamos a los periódicos. Como estos ya tienen el olor que
él busca, en seguida los usará. Felicitaciones y una galleta.
Los periódicos deben estar fácilmente accesibles día
y noche. Nunca le regañaremos si encontramos un pis fuera de
lugar, ya que no lo entendería (cuánto tiempo llevará
ahí ?). Solo si le sorprendemos justo cuando se agacha podemos
decir algo, y preferiblemente nos quedaremos con el "no",
nada de abroncarlo (no queremos que nos tenga miedo). El regañarlo
insistentemente o untarlo en sus heces/orina a menudo conducen a dos
alteraciones del comportamiento: el animal se come sus cacas (si no
las ves, no hay "delito"), o bien se aguanta horas y horas......para
orinar en cuanto estás de espaldas, ya que al parecer no te gusta
que haga pis cuando miras - no asocia que lo que te enfada es el sitio,
y no el que estés delante -. Conforme el cachorro crece, los
periódicos se van acercando cada vez más a la puerta de
la calle, hasta hacerlos desaparecer. De este modo, cuando la vejiga
le apriete, se colocará junto a la puerta para que le saques.
Yo nunca uso este método, exige estar demasiado pendiente del
perro, y obliga a dos enseñanzas: primero en casa sí,
y luego en casa no, solo en la calle. Puede resultar incoherente. Confinamiento: si
observamos las preferencias del cachorro al orinar, nos daremos cuenta
que al principio lo hace en todas partes (acaba de llegar), en pocos
días elige habitaciones diferentes de donde ha estado durmiendo
o comiendo (el baño, un dormitorio alejado del suyo, el pasillo),
y un poco más adelante, la habitación más cercana
a la puerta de la calle, o delante de esta puerta. Es decir, el cachorro
va ampliando los límites de su guarida, y la guarida hay que
mantenerla limpia. Toda interferencia por nuestra parte con esta actitud
supone un retroceso en su enseñanza. Sabiendo que funciona así,
debemos aprovecharla y fomentarla (si no le dijéramos nunca nada,
él mismo lo haría todo en la calle en poco tiempo, si
tiene la oportunidad, cuatro o cinco salidas al día son pocas
para una vejiga pequeña). Un método que aprovecha este
comportamiento consiste en vigilar al cachorro cuando estamos en casa.
Hace pis y caca cada vez que se despierta, y tras comidas importantes
o juegos intensos. En esos instantes debemos tomarlo en brazos (o manchará
el portal), bajar a la calle, y dejarle que busque un sitio. Le felicitamos
y premiamos, y subimos de nuevo a casa. Si siempre vamos al mismo sitio,
no le llevará ni un minuto hacerlo todo. Cuando le dejamos solo,
para evitar que lo haga donde se le antoje, le dejaremos en una caja
o jaula espaciosa (no demasiado), con su cama, juguetes, agua y algo
de comida. De ese modo se esforzará por no manchar hasta que
le saquemos. La estancia en la caja debe ser agradable, hay que acostumbrarle
a ella gradualmente y con paciencia, nunca debe usarse como castigo
o similar. Incluso puede dormir por la noche en su interior. De este
modo, mientras esté solo no manchará, y además
no se comerá los muebles, morderá enchufes, etc. Solo
hay una contraindicación: el número de horas que puede
estar allí es muy limitado, dos/tres horas hasta las 14 semanas,
y tres/cuatro horas de las 14 a las 18 semanas. Su vejiga es pequeña
y se llena en seguida, por lo que debe vaciarse a menudo. Si se le deja
más tiempo, no podrá aguantar, y obtendremos el efecto
contrario. No darle oportunidad de hacerlo
mal: el mejor sistema, el más rápido, y el más
agotador también. Consiste en seguir el ejemplo de arriba, pero
sin necesidad de jaula. Cada vez que el perro se despierte, juegue un
buen rato, o coma, le sacaremos a la calle un par de minutos. Esto supone
bajarlo seis/ocho veces al día, o más (por la noche se
entiende que no es necesario, aguantan mucho más). Cuando lo
haga en casa no diremos nada, ni siquiera miraremos ni lo recogeremos
en su presencia. No debe importarnos lo más mínimo, si
ha hecho pis en casa, la culpa es nuestra por no darle la oportunidad
de hacerlo en otro sitio. Cuando le bajemos a la calle y lo haga, le
premiaremos y le daremos mimos. En casa, nada. En poco tiempo capta
la idea, y se esforzará por esperar a que le bajemos. Pero ojo,
no podemos exigirle que aguante más de tres o cuatro horas hasta
que no cumpla los cinco o seis meses. Regañar a un perro por
hacer algo mal sin darle la oportunidad de hacerlo correctamente es
destrozar nuestra relación con él. Y si montamos un número
de fregonas y periódicos cada vez que hace pis, podemos llegar
al extremo de que un cachorro aburrido se exprima la vejiga con el fin
de divertirse viéndonos a nosotros. Con este sistema, mis cachorros
no manchan en casa a partir de las 12-14 semanas de vida. Si trabajas
muchas horas seguidas, es impracticable, claro, por lo que recomiendo
el anterior sistema. En cualquier caso, retira
las alfombras de toda la casa hasta finalizado el aprendizaje: son como
un imán para usarlas de "servicio" !! Y aquí dejo un comentario
que se envió a una lista americana sobre el siberian husky y
la educación para ser limpio, es infalible: "Cuando eduques un
cachorro para no manchar, toma un periódico, enrróllalo
y coloca una goma elástica a su alrededor. Manténlo cerca
de ti en todo momento. Cuando tu cachorro tenga un accidente en casa,
coge el periódico y golpéate en la cabeza mientras repites:
debería haber estado vigilando a mi cachorro, debería
haber estado vigilando a mi cachorro, debería haber estado vigilando
a mi cachorro........". |